lunes, 30 de julio de 2012

Para ti Javi

A mi no me gusta generalizar, no suelo hacerlo, por eso creo que personas con el poder que les confiere la popularidad tampoco deberian hacerlo, pueden caer, y de hecho caen ,en el error.
No puedes plasmar en una hoja tu opinión, respetable pero sólo tuya, y pensar que estas en posesión de la verdad sencillamente por llamarte como te llamas.
Decir que todos somos como tu crees que somos es injusto, es excesivo, es negar la verdad.
Leo, mientras estoy de guardia (la primera de las 3 que voy a hacer esta semana) unos tuits encendidos de una amiga en respuesta a la publicación de un escrito de opinión de la escritora Rosa Regás. No voy a entrar en su condición de personaje cultural público porque no me interesa generar una polémica que no viene al caso, sencillamente escribo estas palabras en apoyo a mi amiga y a su hijo. Un hijo al que no conozco en persona pero al que puedo imaginar por su descripción de madre orgullosa, llena de amor. Un hijo al que sus otros dos hermanos cuidan y protegen como el ser especial que es para ellos, como el ser especial que ES y punto.
Si su discapacidad es más o menos porfunda o importante a Ud Sra Regas no le importa lo más mínimo. La razón por la cual mi amiga y su marido decidieron recibir en este mundo a su hijo es sólo patrimonio de ellos y sólo por eso deberia haber dejado el teclado del ordenador tranquilito por unas horas y haber publicado su espacio de opinión en blanco. Llamar monstruo al hijo de alguién es una falta de respeto sin ningún tipo de justificación. Politizar decisiones personales es lo que tiene...la cagas.
Dejen de hablar en bocas ajenas. Dejen de decir lo que pensamos y sentimos los demás, dejen que seamos diferentes en nuestras conviciones que, como las de Ud, merecen el respeto que tiene todo aquello que se defiende con amor y valentia.
Harta me tienen determinados personajes que enarbolan la bandera del progresismo barato, de la igualdad y los derechos cuando les afecta a ellos pero que niegan la mayor a los que piensan diferente.
No voy a caer en aquello que intento evitar que hagan otros. No le voy a faltar al respeto, sólo le pido una carta de disculpa que sea publicada con las mismas condiciones que la que hemos leído hoy, pero mejor me espero sentada.

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